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Cómo limpiar una campana extractora en sencillos pasos

¿Quieres limpiar tu campana extractora y no sabes por dónde empezar? Te lo explicamos en 7 pasos para qué quede reluciente.

La campana extractora es uno de los electrodomésticos más importantes en la cocina, y Grundig cuenta siempre con varios modelos de distintas medidas y características en su catálogo. Aunque no participan directamente en la elaboración de los alimentos, sí tienen un papel fundamental en el buen estado de la cocina. Y para que funcionen correctamente, es imprescindible que estén limpias. Por ello, en este post te contamos cómo debes limpiar tu campana extractora paso a paso.

Lo que debes saber antes de limpiar tu campana extractora

Antes de empezar el proceso de limpieza de tu extractor de cocina, debes tener claro por qué es importante realizarla a menudo. Hay que tener en cuenta que estos electrodomésticos están muy expuestos a la suciedad, en particular a la grasa, pues se sitúan directamente sobre los fuegos. Como es lógico, a mayor uso, mayor nivel de suciedad alcanzarán. Por ello, puedes tomar como referencia este dato: si tu uso es el normal, deberás limpiar tu campana extractora una vez al año, y los filtros de aceite de aluminio, una vez al mes. 

 

No se trata simplemente de una cuestión estética, sino también (y más importante aún) de una cuestión de salud y de seguridad. De salud, para evitar que la grasa acumulada en los filtros se precipite sobre la comida a cocinar y para evitar la inhalación de gases nocivos que una campana taponada no puede absorber. Y de seguridad, para prevenir incendios domésticos, pues la mencionada grasa es altamente inflamable.

La limpieza de una campana para cocina, paso a paso

Ahora sí: toma nota de estos sencillos pasos que se pueden aplicar a prácticamente todas las campanas para cocina. Si los sigues y adaptas a tu modelo, tu campana lucirá inmejorable y, sobre todo, mantendrá su plena funcionalidad.

#1. Selecciona los productos y paños adecuados

Sobre este punto circulan muchos consejos, en algunos casos en forma de ‘remedios tradicionales’ que emplean vapor de agua, vinagre o bicarbonato de sodio, entre otros. Grundig recomienda el uso de detergente líquido, pero puedes elegir el método que prefieras, siempre y cuando no sean productos ni paños abrasivos que podrían dañar tanto el filtro como las paredes de la campana extractora.

#2. Prepara el espacio para la limpieza

Antes de iniciar la limpieza de tu campana extractora, debes preparar el espacio adecuadamente. En primer lugar, tendrás que desenchufar el electrodoméstico completamente, no solo a través de su interruptor. Y después, deberás cubrir tanto los fuegos de la placa de cocina como sus alrededores, pues pueden mancharse con la grasa y con los productos de limpieza utilizados.

#3. Retira los filtros

Consulta el manual de instrucciones de tu electrodoméstico para realizar esta operación, pues cada modelo puede requerir unas maniobras distintas. Ten en cuenta que seguramente haya dos filtros: el filtro de aceite de aluminio, cuyo objetivo es retener las partículas de aceite que hay en el aire, y el filtro de carbono, con el que se purifica el aire de una forma más amplia, especialmente pensado para aquellos casos en los que la cocina no tiene una salida de humos directa hacia el exterior.

#4. Limpia las paredes interiores de la campana

Tras retirar los filtros, tendrás acceso al interior de la campana extractora. A pesar de que los filtros cumplen su función de manera muy efectiva, es inevitable que sus paredes y recovecos interiores se impregnen de grasa. Por ello, conviene limpiar estas partes con detergente líquido y un paño húmedo no abrasivo. Deberás incidir a conciencia en todos los rincones para retirar adecuadamente la grasa. Para finalizar este paso, puedes secar el interior de la campana con otro paño seco, que sea suave y respetuoso con las superficies.

#5. Limpia/cambia los filtros

Como decíamos, este es un paso que deberás hacer con mayor frecuencia que la limpieza interior de la campana extractora. Puedes optar por lavar a mano el filtro de aceite de aluminio, con detergente líquido y paños no abrasivos. Pero también puedes optar por introducirlo en el lavavajillas, puesto que es un material compatible con ello. En este sentido, hay que recordar que con el tiempo y tras repetidas limpiezas, el filtro de aceite de aluminio puede cambiar ligeramente de color, pero se trata de algo normal, por lo que no implica la necesidad de sustituir el filtro por otro nuevo. En cambio, el filtro de carbono no se puede lavar, ni a mano ni en el lavavajillas. Por tanto, deberás proceder a su sustitución cada tres meses, aproximadamente.

#6. Limpia el exterior de la campana extractora

El objetivo de este paso es principalmente estético, para que tu extractor de cocina se muestre limpio en el día a día. Y de hecho, es la operación que debes realizar con mayor frecuencia, idealmente todos los días, después de cada uso. Si es así, no necesitarás emplear tanto esfuerzo y tiempo como en la limpieza de las paredes interiores de la campana. El producto a utilizar debe ser aún más respetuoso con la superficie para no dañar la estética del electrodoméstico.

#7. Coloca los filtros y conecta la campana de nuevo

Por último, cuando hayas terminado de limpiar tu campana extractora, llega el momento de colocar de nuevo los filtros, de la manera en que te indique el manual de instrucciones. Tras ello, puedes volver a conectar el electrodoméstico a la corriente eléctrica y encender el interruptor para comprobar que su funcionamiento es el correcto.


Como ves, son siete sencillos pasos que cualquier persona puede llevar a cabo, sin necesidad de tener conocimientos ni productos especiales. Lo único que se requiere es tiempo y predisposición a realizar esta operación de manera periódica pues, como hemos visto al inicio, resulta fundamental para tu salud y la de los tuyos, así como para la seguridad de la casa. 


Además, te recordamos que las campanas para cocina de Grundig son fáciles de limpiar, puesto que cuentan con filtros que se retiran de manera sencilla y se pueden introducir en el lavavajillas (filtros de aceite de aluminio). Echa un vistazo a los modelos de nuestro catálogo y descubre las propuestas decorativas y eficaces que te ofrecemos.

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