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Consejos para saber cómo dar volumen al pelo con el secador

Conseguir un buen volumen en tu cabello a veces es complicado, sobre todo si tienes el pelo muy fino. Te damos unos consejos infalibles para conseguirlo.

Conseguir volumen en el pelo es la gran aspiración de quienes tienen un cabello fino y lacio. Y por suerte, resulta muy fácil con un secador de pelo de Grundig. Por ello, en este post te contamos cómo dar volumen al pelo con este aparato tan versátil. Son una serie de consejos válidos para todo tipo de cabello, sobre todo para pelo liso, pero algunas recomendaciones también van dirigidas específicamente a quienes tienen pelo rizado.

 

#1. Trabaja con cabello húmedo

Una tarea tan sencilla como dar volumen al pelo resulta, en cambio, muy difícil con la cabellera seca. Por ello, todos los consejos que te damos a continuación se deben poner en práctica al salir de la ducha o tras haber humedecido ligeramente el pelo con un pulverizador

 

#2. Opcional: aplicar un producto previo

Existen productos que ayudan a dar volumen a tu pelo. Unos son champús y otros son mousses: los primeros se aplican durante el lavado del cabello y los segundos, después de la ducha e inmediatamente antes de usar el secador. Puedes informarte sobre estos productos y probar su eficacia en tu cabello, pues no todos tienen el mismo efecto.

 

#3. Cabeza abajo, calor en la raíz y ayuda de los dedos

El primer paso básico para dar volumen al pelo es situar la cabeza hacia abajo y aplicar aire caliente con el secador directamente sobre la raíz. Para evitar daños en el pelo, conviene seleccionar una temperatura no demasiado elevada. Además, se aconseja usar boquilla para dirigir adecuadamente el aire del secador, así como ayudarse de los dedos para separar el cabello.

 

#4. La dirección importa

No basta con aplicar aire caliente sobre la raíz y ayudarse de los dedos: para conseguir volumen, es importante realizar movimientos con el secador en diferentes direcciones para evitar que el calor se concentre en exceso en un mismo punto. Estos gestos pueden ser circulares, con alternancia de derecha a izquierda, en zigzag o con cualquier otro patrón que aporte movimiento. Y a ser posible, en dirección contraria a la caída natural del cabello, lo que ayudará a levantarlo de raíz.

 

#5. Después de la raíz, secar el resto del pelo

La primera parte en secar debe ser la raíz. Y cuando ésta ya se encuentre seca, entonces es el momento de pasar al resto del pelo. Al mismo tiempo, conviene ir desenredando el cabello con un cepillo, una tarea mucho más sencilla cuando el pelo aún está ligeramente húmedo.

 

#6. Por secciones o mechones, para mayor armonía

Los profesionales suelen trabajar por secciones o mechones, por dos razones. La primera, porque resulta más cómodo manejar el cepillo y aplicar calor sobre la raíz de esta manera. Y la segunda, para garantizar que todas las partes del cabello han recibido un tratamiento similar. Y eso se traduce en un volumen más armónico y homogéneo al final del proceso. En cambio, el trabajo por secciones o mechones es menos habitual en cabellos rizados.

 

#7. Aplicar aire frío para fijar

Cuando todo el cabello está seco, algunos profesionales le dan otra función al secador: la de fijar el volumen. Para ello, es necesario bajar la temperatura del aire hasta que salga frío y, después, aplicarlo de manera generalizada. De esa manera, reduciremos la temperatura del cabello para que deje de ser maleable. Es algo similar a lo que se hace al trabajar el metal: aumentar la temperatura para darle forma y reducirla para fijar dicha forma.

 

#8. Cepillo cilíndrico, para quienes tienen el pelo liso

Si te estás preguntando cómo dar volumen a un pelo liso, un consejo útil es enredar el mechón de pelo en un cepillo cilíndrico para después desenredarlo al tiempo que se aplica el calor desde la raíz hasta la punta. Se puede enrollar el mechón girando el cepillo en el sentido de las agujas del reloj y, a la siguiente ocasión, hacerlo en el sentido contrario. 

 

#9. Difusor, para quienes tienen el pelo rizado

Rizo no es sinónimo de un adecuado volumen. Por tanto, estos consejos sobre cómo dar volumen al pelo también son válidos para quienes tienen este tipo de cabello. En particular, uno: el uso de difusor. Su aplicación es sencilla: tras instalar el difusor en la punta del secador, éste se debe acercar o incluso posar brevemente sobre el cuero cabelludo para después realizar movimientos circulares y rápidos. 

 

#10. Scrunch, para pelos rizados

El uso del difusor no es el único consejo específico para dar volumen a tu pelo rizado. Después de ello, puedes ayudarte con la mano para seguir aportando movimiento, lo que a menudo se conoce como ‘scrunch’. Es decir, apretar el cabello, abriendo y cerrando la mano. Este recurso se suele emplear para definir rizos pero es igualmente válido para generar volumen.

 

#11. Utilizar un spray final

Al igual que al comienzo, el proceso se puede cerrar con un producto complementario. En este caso, un spray texturizador que tiene diferentes objetivos, como dar volumen al pelo, reavivar el peinado tras varias horas o incluso aportar un olor agradable en mitad del día. De nuevo, son muchos los productos y las marcas disponibles, y su eficacia dependerá de cada caso.

 

#10. Combina tu volumen con ondas

Muchas personas aprovechan la ganancia de volumen para generar ondas desde la parte media del cabello. Esto se puede lograr, de nuevo, gracias al secador y a un cepillo cilíndrico, en este caso desenrollando cada mechón de manera más lenta y aplicando calor de forma más prolongada. Otra forma más fácil y rápida de lograrlo es por medio de una plancha de pelo, un producto que también está presente en el catálogo de Grundig.

 

#11. Un consejo final: no lleves tu cabello al límite

Ya hemos visto que, más allá de retirar la humedad, el secador es un aparato con muchas funciones, como dar volumen al cabello o crear ondas. No obstante, nunca debes forzar la situación pidiendo a tu cabello más de lo que puede ofrecer: no debes someterlo a una temperatura excesiva ni a una exposición demasiado prolongada al aire caliente, pues puedes acabar ‘rompiéndolo’ por deshidratación o quemadura, lo que provocará aspereza y falta de elasticidad.

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