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Barra de sonido: Todo lo que puedes conseguir con este pequeño sistema en casa

¿Estás pensando en comprarte una barra de sonido? Te contamos su funcionamiento y algunas curiosidades.

La barra de sonido es un dispositivo de audio cada vez más usado en los hogares. Pero, ¿sabes exactamente qué es y para qué sirve una barra de sonido? ¿Conoces sus elementos y características más importantes? Eso es precisamente lo que te mostramos en este post, que te permitirá elegir la opción más adecuada dentro del catálogo de barras de sonido de Grundig

Qué es una barra de sonido

Una barra de sonido es un dispositivo de audio de tipo altavoz. Es decir, se utiliza para reproducir o mejorar el sonido de otro dispositivo. Lo normal es usar la barra de sonido para TV, pero no solo. Su nombre deriva de su diseño, como es fácil comprender: al tratarse de un dispositivo muy alargado, es mucho más ancho que alto y profundo y, por tanto, recuerda a una barra. De hecho, algunos de ellos tienen un diseño cilíndrico que realmente lo parecen, mientras que otros apuestan por unas líneas más rectas.

Su emplazamiento más habitual es justo debajo de la pantalla del televisor, ya sea sobre el mueble si el televisor se sostiene con peana, o anclado a la pared si esa es también la solución elegida para el televisor.

Para qué sirve la barra de sonido

Como decíamos, las barras de sonido se utilizan para reproducir o mejorar el sonido de otro dispositivo. Es innegable que su aparición está muy ligada a los televisores, en concreto a los televisores de pantalla plana, por una razón: el hecho de que los televisores sean cada vez más planos implica que, lógicamente, cuentan con menos espacio para alojar grandes altavoces en su interior. 

Eso no quiere decir que los altavoces integrados en un televisor sean deficientes, pues los que incorpora Grundig son suficientes para satisfacer a un usuario medio. Sin embargo, aquellos que realmente quieren disfrutar de una experiencia cinematográfica en casa, preferirán una barra de sonido para su TV. Esa conexión, por cierto, se suele hacer mediante HDMI.

Como decíamos también más arriba, las barras de sonido no solo funcionan con televisores: al disponer de sistemas de conexión inalámbrica, especialmente Bluetooth, son plenamente válidos para reproducir el sonido de un smartphone. De esta manera, es posible reproducir listas de Spotify o cualquier otro servicio de streaming. Y por medio de su puerto USB y otras entradas, es posible conectar otros muchos dispositivos que no tienen conexión inalámbrica pero sí estas otras alternativas.

En qué te debes fijar para elegir tu barra de sonido

Ahora que conoces qué es y para qué sirve una barra de sonido, es preciso entender cuáles son los elementos y características que verdaderamente marcan la diferencia. A continuación desgranamos, uno a uno, los puntos clave.

Potencia de la barra de sonido

Es la especificación básica de cualquier altavoz, al menos la más fácil de comprender para el público en general. Se mide en W (watts) y su cifra indica la potencia nominal efectiva (RMS), es decir, aquella que el altavoz puede admitir sin que se distorsione el audio o el aparato sufra un deterioro importante. Por tanto, aquellos que busquen una potencia relevante para escuchar música en un salón amplio, deberán elegir un equipo de gran potencia, por ejemplo superior a los 100W.

Subwoofer: ¿sí o no? ¿Y cómo?

El subwoofer es otro de los elementos clave. Se trata del altavoz que emite las frecuencias más graves. Y esa función es clave para que el sonido global sea más ‘redondo’ y real. En este post le dedicábamos toda nuestra atención y lo definíamos como el ‘bajo de una banda de rock’, precisamente por ello. Lo normal es que una barra de sonido tenga su propio subwoofer, pero la clave está en si es integrado o independiente. 

En el caso de ser independiente o exento, su potencia suele ser mayor, al tratarse de un aparato de mayores dimensiones. Y, además, permite ‘jugar’ con su posición. Por ejemplo, situado en el suelo y cerca de un rincón, logrará que esos graves sean aún más envolventes. Y dentro de los independientes, los subwoofers pueden funcionar con cable o ser inalámbricos, siendo estos últimos los que mayor libertad de configuración dan al usuario.

Efecto envolvente: canales y altavoces

Un poco más arriba hacíamos mención a un término clave: “envolvente”, que en inglés es surround. Cuanto mayor sea ese efecto, mejor será la experiencia del usuario. En este punto hay que hacer mención a los Home Cinema, la gran alternativa a las barras de sonido: se trata de equipos compuestos por varios altavoces exentos con subwoofer, que se pueden distribuir por toda la sala, imitando el sonido de una sala de cine, que llega por todos los lados: tanto por delante como por detrás del usuario. En el caso de una barra de sonido, esto es más difícil, pues la barra se sitúa necesariamente frente al usuario. Pero debes saber que, en realidad, la barra no es un único altavoz, sino que dentro de ella están integrados varios altavoces, y cada uno de ellos puede tener una orientación distinta para emitir el sonido en direcciones diferentes. 

Además, otra cuestión que influye en el sonido envolvente es el número de canales: 2.1, 5.1, etc. El “.1” se refiere al canal dedicado a los graves, a través del subwoofer, mientras que la otra cifra indica los canales de las frecuencias medias y altas. Pensemos en un concierto: el efecto envolvente se producirá si llegamos a percibir que el sonido de la guitarra y la voz llegan por vías distintas, al igual que el mencionado bajo, por ejemplo. Y en una película, cuando los disparos llegan por un canal y la explosión, por otro. ¡El efecto será muy realista!

Conexiones y compatibilidades

Mención especial merecen estos dos aspectos y se puede decir que ‘cuanto más, mejor’, aunque dando prioridad a la calidad. En el caso de las conexiones, a mayor amplitud de puertos y protocolos de conexión, más versatilidad tendrá la barra de sonido: Bluetooth, HDMI (a ser posible con ARC para el canal de retorno, lo cual ahorrará cables), USB, entrada óptica, entrada de auriculares… Y en cuanto a las compatibilidades, el principal dato es el formato de sonido de alta calidad que admite: en este sentido, los formatos de Dolby son los más empleados.
Más allá de eso, puedes fijarte en otros detalles prácticos, como el manejo por mando a distancia, u otros factores estéticos, que siempre son subjetivos. Sean cuales sean tus preferencias, te invitamos a echar un vistazo al catálogo de barras de sonido para TV de Grundig, que mejorará su sonido exponencialmente.

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